Luz sabía que le robaban y no hacía nada. Eran los niños del ejido vecino que desayunaban en su casa a cambio de algún trabajo como cuidar a los perros. Y para Luz era tambien a cambio, por supuesto, de lo que le robaban. Argumentaba que lo único que los niños necesitaban de ella era que les quisiese, siendo eso mas importante que cualquier manzana o cualquier moneda de 10.
De primera instancia pensé: amar es hacer el bien y no robar es hacer el bien y me hizo corto circuito que Luz dijera querer y dejara pasar un robo todo en el mismo tema. ¿dije pensé? Más bien traje estos datos de un archivero de mi mente de donde saco todos esos preceptos de la convivencia sana que acepto sin dudar porque eso es lo que esta “bien”. La diferencia entre “think” y “reckon” pero esa es otra historia.
Escuché una vez: “El bien sobre la verdad”. A lo que siguió una explicación que espero poder reproducir: La verdad vendría siendo lo absoluto de lo que no hay mas que aceptarse porque es lo que es. Y el bien sería eso que se mueve en una línea (¿recta?) de moral y que tiene una contraparte llamada “mal” de la cual no puede prescindir. Entonces tenemos que el bien no es absoluto porque se puede mover en esta línea y puede, en cierto modo, morfear, lo cual es aceptable pues lo unico constante es el cambio, según los tibetanos.
Así pues, el bien, en la situación arriba mencionada, sería aquello que mejor convenga a los niños que poco tienen y que entre eso poco no se encuentra una educación ni de la SEP y muy probablemente, ni casera. Pero, ¿cual sería la verdad? “Robar es malo” no puede serlo pues lo malo entra en esa línea subjetiva que entonces ya no es “cierta como la verdad” diría Delgadillo. Entonces la verdad en su absolutez, es solo eso, verdad y nada más. Ja! antes no lo habría aceptado así.
En mi intentar una explicación, que seguramente solo confundirá más (al menos me confundirá más a mí), puedo decir que “El bien sobre la verdad” significa que como pocos estan calificados para emitir juicios y decidir que esos niños necesitan ser enseñados que robar no es aceptable o que mascar chicle es penado en paises que por robar te cortan la mano o que la poligamia funciona para ciertos acomodos sociales pues lo mejor es aceptarlos tal cual son. Ya iran aprendiendo que a los demás les puede disgustar que les tomen algo sin permiso y quizá un día podrán decidir si quieren o no robar ya sea que se trate de puro entretenimiento o por la necesidad de sobrevivir. Pero eso, a Luz, no le corresponde decidirlo, solo a ellos y por lo pronto, ella se limita a la hermosa tarea de sonreirles todos los días. Lo cual me parece la ejemplificación de “El bien sobre la verdad”.